miércoles, 14 de noviembre de 2007

Primera A

1970 es la continuación de lo hecho en los tres años anteriores. El Hura sigue llenando estadios, y logra ahora en la "A" algo inédito: le da batalla a los grandes en la cancha y también en la tribuna, donde es difícil decir quien convoca más adhesión. El periodista Juan Angel Miraglia, en la revista Deportes, describía el fenómeno con estas palabras: "(...) la primera comprobación registrada en el Centenario, fue que en materia de respaldo popular el "chico" estaba en número a la par del "grande". Y que en materia de entusiasmo, de apoyo y de pirotecnia, en las tribunas prevalecía la institución de la playa, confirmando ese fenómeno social y deportivo que indudablemente ha impuesto ya Huracán Buceo (...)".
En ese año el Hura obtiene el por entonces llamado torneo de los chicos al obtener la 3ª ubicación. Hay que recordar que por esa época sólo Nacional y Peñarol eran aspirantes al título, no habiendo nunca obtenido él mismo ningún otro equipo.
A principios de 1971, tras esa campaña, el contratista Samuel Ratinoff, organizador de la tradicional Copa Montevideo, un torneo de verano en el que Peñarol y Nacional participaban junto a importantes equipos extranjeros, invita a Huracán Buceo a jugar la misma. La razón es sencilla: la gran convocatoria de Huracán es inversamente proporcional a sus pretensiones económicas. Por si esto fuera poco su participación no origina gastos de traslado ni de alojamiento. Pero pese a eso, Nacional y Peñarol vetan a Huracán y amenazan al contratista con autoexcluirse de la competencia, lo cual lo deja sin salida.
A partir de allí y después de un buen 1972, Huracán perderá su ascendente nivel deportivo y salvo algunos torneos como la liguilla del ´75, donde en un hecho inusual para la época se estuvo a punto de clasificar para la copa Libertadores, el equipo se estacionará de la mitad de la tabla hacia abajo.
Es en 1971, también, que Huracán adquiere el castillo Brena como sede social y deportiva, tras el pase de Luis Villalba. Dicha propiedad, situado en la rambla del Buceo, frente a la Punta Gomensoro, había sido la residencia del Escribano Avelino Brena, un ex diputado del partido Nacional. Lamentablemente, esta joya arquitectónica fue demolida a principios de los 90, por la directiva de la época encabezada por Eugenio Figueredo.
A partir de 1973, tras el golpe de estado fascista, al prohibirse el derecho de reunión, se terminan las caravanas y la gente en las calles del barrio. Pero en las canchas Huracán Buceo sigue provocando verdaderas manifestaciones de varios miles de personas.
El 12 de mayo del 79, ante 15.000 enfervorizados hinchas vence a Colón en la final del torneo Especial de 1ª "B". Allí, con una impresionante caravana desde el Centenario al Buceo, se cierra para Huracán una época en la que pedir lo imposible era el mayor de los realismos.
Es en 1973 y 74 cuando se realizan las giras a España, donde el Hura derrota a importantes clubes como el Rayo Vallecano y el Albacete, entre otros.
1985 marca otro hito en la historia del Club: el sueño de Ramón Esnal y tantos otros luchadores de la causa huracanense se concreta: se inaugura el Parque Huracán y el Buceo se estira hacia el norte. El acontecimiento es de tal importancia que a raíz de ello la Asociación de la Prensa Deportiva le otorga a Huracán Buceo el premio Quijote de ese año.